• José Mujica : “El mundo solo se divide entre los que se comprometen con una causa y los que no”
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José Mujica : “El mundo solo se divide entre los que se comprometen con una causa y los que no”

“Soy un paisano medio atravesado y el único mérito que tengo es que soy un poco vasco, terco, duro, seguidor y constante”, todo lo cual “me llevó a tratar de alcanzar ideales toda mi vida”, dijo el Presidente José Mujica, tras recibir del gobierno de Ecuador la máxima distinción que otorga ese país a personalidades ilustres. El mandatario agradeció el homenaje y reflexionó que la vida es un camino de aprendizaje continuo.

MujicaUNASUR2“Un hombre humilde que es coherente entre lo que dice y hace, que buscó la justicia social (…) y eligió el olvido para perdonar y conseguir los mismos objetivos, demostrando sabiduría y no debilidad”. Con estas y otras palabras fue presentado el Presidente Mujica en el homenaje que le brindó el gobierno de Rafael Correa tras la primera reunión plenaria de la Cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), este jueves en la sudoriental ciudad de Guayaquil.

Ante un sala del teatro del Centro Cívico colmada de público, entre el cual se encontraban la mayor parte de los mandatarios de los 12 países de la Unasur, Mujica fue homenajeado con las palabras de Correa, quien le entregó la máxima distinción que otorga Ecuador a personalidades ilustres, la Condecoración a la Orden Nacional Al Mérito, en el Grado de Gran Collar.

Una vez recibido el galardón, el mandatario uruguayo se dirigió a los presentes que lo ovacionaban con aplausos y cánticos. “Soy un paisano (campesino) medio atravesado y el único mérito que tengo es que soy un poco vasco, terco, duro, seguidor y constante, y por eso aguanté”, dijo al iniciar su alocución.

“Pero no soy ningún fenómeno. En realidad los años de cárcel que me comí fue porque me faltó velocidad”, añadió en tono de broma, en referencia a su detención cuando era guerrillero y a los casi 15 años en que estuvo privado de libertad, la mayoría de ellos en condiciones infrahumanas durante la dictadura (1973-1985).

Recordó que la indignación que le provocaba la injusticia social y las diferencias de clase fueron los aspectos que lo llevaron a comenzar con su lucha durante su juventud.

“Acariciamos nuestro sueño y pensábamos arreglar el mundo”, dijo. “Aquel fuego que llevábamos adentro era tan grande que nos permitió llegar hasta hoy, siendo consciente de los errores cometidos pero también siendo conscientes de la gigantesca generosidad con que abrazamos la vida”, reflexionó.

Sostuvo que no reniega del pasado ni de sus errores, porque “la vida es un camino de aprendizaje continuo “y las viejas causas que lo empujaron (en los años 50 y 60) están presente en el mundo actual, en el que parece increíble que haya tanta concentración de la riqueza y tanta desigualdad.

“Nunca el hombre tuvo tanto como hoy, tanto conocimiento y con lo que se gasta por minuto para armamento, no me pueden decir que no hay recursos, decirlo es no tener vergüenza”, subrayó.

Agregó que se dice que no hay plata, “porque somos cobardes y no nos animamos a pedirle al que puede a que dé para los que más necesitan”. Por eso dijo haber entrado en la lucha política.

“Hacer política es tomar decisiones; no se puede ser neutral, hay que tomar partido, tomar decisiones que ayudan a unos y perjudican a otros, pero siempre buscando la equidad social”, puntualizó.

De igual modo, el mandatario dijo creer en el hombre y en su capacidad de construir sociedades infinitamente mejores, generosas y que entiendan lo elemental, lo más simple: que para ser feliz se necesita compartir con otros la vida. “El hombre es un ser social, no puede vivir solo, es un animal político y necesita de la sociedad”, sostuvo.

Mujica agradeció la distinción que recibió, pero aclaró que lo más importante “siempre es no creérsela”. “De aquí voy a salir siendo el mismo viejo que soy, no me chupo el dedo por este homenaje”, les dijo entre risas a la audiencia que lo escuchaba atentamente.

Mensaje a los jóvenes

El Presidente de Uruguay, que finaliza su mandato de cinco años el 1 de marzo, también les transmitió a los más jóvenes la necesidad de valorar la vida, “porque no se puede comprar en el supermercado”.

“Tú puedes ser autor del camino de tu propia vida; no eres un vegetal que vives porque naciste”, señaló. “Si tuviste un sueño y peleaste por una esperanza e intentaste transmitirla, tal vez quede un pálido recuerdo que vale más que un monumento, un libro, una poesía”, arengó.

“Compañeros, luchen por la felicidad, que es darle contenido a la vida, no dejen que se la roben y para eso no hay receta” advirtió. “No se aten a la cuota a fin de mes (préstamos de dinero) por el cacharro (vehículo) nuevo que tienen que pagar, porque seguirán así hasta el fin de sus vidas”, les recomendó.

Reiteró su concepto de que derrotados están solo los que bajan los brazos y se entregan. “No hay que dejarse vencer, hay que volver a empezar porque lo importante es el camino, no hay una meta ni un paraíso, (al término del camino) la quedaste y punto”, afirmó.

Se mostró respetuoso de las religiones, pero dijo no creer en Dios ni en el más allá. “Si yo no puedo creer, no me río de las religiones, las respeto, me han hecho pensar por su vigencia en todos los tiempos, que no hay bicho más utópico que el hombre”, reflexionó

Por un continente unido

Más adelante en su discurso de agradecimiento por el homenaje recibido, el Presidente aseguró que hay que mirarse al espejo y comprometerse con la realidad, más allá de si se es viejo, joven o mediano, blanco, negro o amarillo. “El mundo solo se divide entre los que se comprometen y los que no, comprometerse es abrigar a una causa”, enfatizó.

“En esta América Latina, la lucha por acercarnos viene de la conformación de nuestra propia historia y solo será posible con voluntad política y compromiso”, alertó.

“Debemos lograr un continente americano donde sea hermoso vivir y morir, que le diga sí a la justicia, sin odio ni venganza, que dignifique la existencia del hombre sobre la tierra”, culminó.

texto web Presidencia de la República